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Las partes del cuerpo en las que debes tocar a la mujer para que disfrute

 

Las partes del cuerpo en las que debes tocar a la mujer para que disfrute

Hacer disfrutar (sexualmente) a una mujer a veces se convierte en un laberinto para muchos, por eso hay que crecer y evolucionar.

Claro que habrá algunos movimientos clave que siempre funcionan, pero seguramente si los llevas haciendo durante mucho tiempo, tiendan a convertirse en monótonos y pierdas esas ventajas rápidamente, algo muy malo para tu vida sexual.

La buena noticia es que ellas tienen muchos ‘hotspots‘ y que probablemente no habrás estimulado demasiado.

Así que presta atención: saca todo su potencial a todas sus zonas erógenas. Pero, ¿qué son? El cerebro juega un papel fundamental en el erotismo pero, con imaginación o sin ella, las zonas erógenas son capaces de ejercer por sí solas como estimulantes sexuales.

Una investigación publicada en la revista ‘Cortex’ demuestra que existe “un notable nivel de correlación” entre hombres y mujeres.

En el top ten de la clasificación de las zonas erógenas femeninas, estableciendo el grado de sensualidad con una puntuación del cero al diez, se encuentran el clítoris (9,1), la vagina (8,4), los labios (7,9), el cuello (7,5), los pechos (7,3), los pezones (7,3), la parte interna de los muslos (6,7), la nuca (6,2), las orejas (5) y, finalmente, el culo (4,7).

Clítoris

Es el verdadero órgano sexual femenino, y aprender a estimularlo es la clave real de una relación satisfactoria.

La triste realidad es que casi la mitad de las mujeres heterosexuales no suele alcanzar el orgasmo durante el coito.

Y una gran mayoría (el 68%, según recientes investigaciones) finge con frecuencia haber alcanzando el clímax, para no dañar a su pareja.

El clítoris se comunica con el cerebro a través del nervio pudendo, el mismo que le transporta información desde el pene, y solo sirve para una función: el placer», asegura el doctor O’Reilly.

Según OMGYES, una web que ofrece (previo pago) un conjunto de vídeos en los que se enseña a hombres y mujeres a estimular el clítoris, hay 12 categorías para estimularlo: bordear, insinuar, ser consistente, sorprender, mutiplicar, acentuar, enmarcar, estadificar, rodear, orbitar y señalizar.

No funcionan en todas las mujeres pero, recuerda, lo importante es probarlo todo. Y, claro está, ellas pueden y deben ser combinadas

Vagina

La vagina es sensible en muchas áreas. El más conocido, sin duda, el primer tercio de la pared anterior donde se ubica el punto G.

Pero en el área del fórnix anterior, en la pared anterior de la vagina junto al cuello uterino, se encuentra la zona AFE.

¿No te suena? Pues resulta que este área que muchas personas obvian por completo ha sido apodada como el segundo punto G precisamente por el nivel de placer que se puede alcanzar estimulándola.

Lo mejor de todo es que cuando se excita provoca una rápida lubricación vaginal, lo que conduce a orgasmos más intensos.

También conocido como punto A, hay que ejercitarlo.

Según explicaba el científico que descubrió la zona, el doctor Chua Chee Ann, si se aplica la presión justa y se hace un movimiento de palanca suavemente durante al menos 10 minutos al día, las mujeres pueden conseguir orgasmos regulares e intensos, incluso sin necesidad de preliminares.

Labios

Esta zona erógena está muy presente en el acto sexual, pero no siempre ha sido así.

De acuerdo a un nuevo estudio llevado a cabo en 168 culturas, sólo el 46% de las sociedades practican el beso como gesto romántico.

Y parece ser una invención relativamente moderna: se cree que en las sociedades del paleolítico nadie lo practicaba.

Cuando nos besamos, nuestro cerebro produce dopamina y oxitocina.

Cuanto más besas, mejor. La sangre fluye y lo que ya era una zona erógena intensa entra en el tiempo extra.

De hecho, la piel de tus labios es más sensible que la mayoría de las partes de tu cuerpo, más de 100 veces que la de tus dedos», comenta Drake.

El hombre de Cromañón no sabe lo que se perdía: el beso desencadena un cóctel de hormonas y neurotransmisores capaz incluso de generar orgasmos sin necesidad de contacto genital.

Los labios son, de hecho, la zona erógena de nuestro cuerpo más expuesta y tienen 100 veces más sensibilidad que nuestros dedos.

Por todo ello, no es una mala idea usar los labios para excitar cualquier otra zona erógena de nuestra pareja:

así también estaremos excitándolos nosotros mismos.

¿Quién quiere usar la mano pudiendo usar la boca?

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